jueves, 29 de noviembre de 2012

No temas, que Yo soy contigo. Isaias 41:10



 El Señor quiere que nosotros sepamos que Él está con nosotros, que su compañía no nos deja y que sus ojos están sobre nosotros, están sobre tus hijos, está sobre tu trabajo, está sobre tus aspiraciones, está en medio de tus luchas, la presencia del Señor está contigo. Y Él quiere que recordemos eso. Si te sientes afligido, triste, con preocupaciones, el Señor te dice: No temas, que Yo soy contigo, no dice que solo un día sino al contrario Todos los días. Todos los días me recuerda a mí  lo cotidiano, el Señor te dice, yo estoy contigo el lunes por la mañana, y el martes también, y el miércoles también. Cuando estas en el trabajo, en el negocio, o donde sea, en la escuela, donde estés estudiando, el Señor dice, No temas, que Yo soy contigo,  Yo estoy contigo, Yo camino contigo, Yo estoy ahí en tu negocio. Yo estoy ahí en el salón de clases contigo. Estoy en el camión en donde vas, cuando manejas en la carretera, No temas, que Yo soy contigo, estoy contigo todos los días y hasta el fin del mundo. Hermanos, nosotros tenemos que hacernos conscientes cada día de ese hecho, de que el Señor Jesucristo está con nosotros cada día. Esa es la fuente de nuestra esperanza y nuestra vitalidad. Es el hecho de saber que Dios está con nosotros, cuando salimos, cuando entramos. Eso es una de las grandes diferencias del cristiano, es que nosotros tenemos un Dios presente, un Dios inmediato, un Dios personal, un Dios que nos conoce, un Dios que me ha formado en el vientre de mi madre.  El Señor ha estado allí presente desde antes de la concepción de nuestra vida, ya el Señor sabía quiénes éramos y está con nosotros, nos acompaña en todo momento.                                                                                                           Que bella promesa del Señor, ¿no? Es como que Dios sabe que el simplemente decirme, Yo estoy contigo, eso es suficiente. Si Dios está conmigo yo no necesito más nada. Es como que Dios dice, mira, si Yo estoy contigo no te preocupes si te voy a ayudar, si no te voy a ayudar, si te voy a dar, si no te voy a dar. Yo estoy contigo, tu tienes todo lo que tu necesitas. La Presencia de Dios en nuestras vidas ya significa que nosotros tenemos todo lo que necesitamos,  y esa es la gran herencia del Hijo de Dios, el hecho de que tengamos a Cristo en nuestros corazones, que tenemos a Cristo como nuestro Salvador, Él está con nosotros. Una cosa va con la otra, si tu eres  hijo de Dios, Dios está contigo y no debes dudar de eso jamás. Cuando pases por las aguas, por la angustia, cuando hay problemas en la vida, cuando hay preocupaciones, Él Señor dice, no te preocupes, yo estaré contigo. Y si por los ríos no te anegarán cuando vengan las tribulaciones y parece que no hay esperanza, Él te dice, no te preocupes, los ríos no te van a hundir, no te van a ahogar; No temas, porque Yo estoy contigo. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, cuando la prueba ya se ponga al rojo vivo en tu vida y ya te hayan declarado sin esperanza y que no hay solución para ti, Él Señor dice, no te quemarás ni la llama arderá en ti, porque Yo, Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel Soy tu salvador. Pueden venir luchas en tu vida, la gente se puede poner en contra tuya, pero más Jehová está conmigo. Y eso te debe dar fuerza para levantarte otra vez, y decir, voy a seguir adelante, voy a seguir la batalla. ¿Por qué? Porque Dios está conmigo por tanto no Temeré. 


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